En el panorama actual del anime de comedia romántica, una broma se ha vuelto omnipresente en la comunidad de fans: el meme de que las protagonistas femeninas, como Komi Shoko y Marin Kitagawa, quieren "comerse" a sus novios. Aunque suene simple, esta broma es la punta del iceberg de un cambio profundo y bien recibido en el género, que subvierten los roles de género tradicionales y presentan un tipo de amor más moderno y auténtico.
La chispa del meme: Un romance sustentado en la acción
El humor detrás de este meme se basa en una observación muy precisa: la pasión y el deseo de las protagonistas no es un sentimiento pasivo, sino una fuerza activa y a menudo incontrolable. A diferencia de los romances donde el chico salva a la chica, aquí es la chica quien demuestra su afecto de una manera intensa, que a veces incluso puede parecer avasalladora.
La prueba de ello está en escenas muy concretas y memorables en sus respectivas obras, donde el lenguaje corporal y las acciones de ellas lo dicen todo.
Las parejas que definen la tendencia
Komi Shoko y Hitohito Tadano
La relación de Komi y Tadano en Komi Can't Communicate es la que quizás mejor ejemplifica esta dinámica. Komi sufre de una ansiedad social paralizante que le impide comunicarse. Sin embargo, Tadano es la primera persona que realmente la entiende sin palabras, convirtiéndose en el pilar de su mundo.
El momento que dio origen al meme fue el beso que ella le da, una escena de inmensa pasión donde la Komi tímida y nerviosa se desvanece por completo. Su beso no es un simple gesto de afecto, sino una manifestación física de una emoción que no puede contener. La intensidad de ese momento, en el que ella "no puede y no quiere detenerse", es lo que hace que la broma sea tan poderosa. Su deseo es tan puro y abrumador que anula la fobia que define su vida.
Marin Kitagawa y Wakana Gojo
En My Dress-Up Darling, la situación es similar, aunque con un enfoque diferente. Marin, una chica extrovertida y popular, es una otaku apasionada del cosplay. Gojo, un chico introvertido y solitario, es un artesano de muñecas tradicionales. Lo que los une es su amor compartido por la creación.
Marin es la fuerza motriz de la relación. Su audacia se manifiesta en sus peticiones directas y en sus momentos de afecto físico sin reservas. Abrazos, miradas intensas y confesiones directas demuestran que, a pesar de la timidez de Gojo, ella no tiene miedo de tomar la iniciativa emocional y mostrarle sin reservas cuánto lo valora. Su amor es tan grande que parece querer "devorarlo" con su alegría y entusiasmo.
Shikimori y Yuu Izumi
En Shikimori's Not Just a Cutie, la pasión de la protagonista se manifiesta en su papel de protectora. Shikimori es una chica popular, bella y sumamente atlética. Su novio, Izumi, es un chico dulce pero con una suerte increíblemente mala.
Aquí, el amor de Shikimori se expresa en su deseo constante de mantener a Izumi a salvo. Cada vez que él está a punto de sufrir un accidente, ella interviene con una habilidad y una frialdad impresionantes. La broma de "querer comerse a su novio" se transforma en una expresión de su naturaleza posesiva y protectora; su amor es tan fuerte que no puede soportar la idea de que algo le pase.
Anna Yamada y Kyoutaro Ichikawa
En The Dangers in My Heart, la dinámica es más sutil pero igualmente poderosa. Anna es una popular modelo de revista, mientras que Kyoutaro es un chico inseguro con pensamientos oscuros. La evolución de su relación muestra a Anna derribando las barreras de Kyoutaro a través de su autenticidad.
El amor de Anna se manifiesta de manera muy directa y física. A pesar de su apariencia de "chica inalcanzable", ella es la que constantemente busca el contacto, lo abraza y se apoya en él, rompiendo con la frialdad esperada de una chica tan popular. Su amor es tan genuino que está dispuesta a ser vulnerable con Kyoutaro para hacer que él se sienta seguro.
El "Princeso": Un nuevo arquetipo masculino
Todas estas historias tienen un elemento en común: el protagonista masculino. Se alejan del arquetipo del "héroe alfa" que domina el romance clásico. En su lugar, tenemos al "princeso": un chico que es amable, sensible, e incluso vulnerable.
Este nuevo protagonista no conquista el corazón de la chica con fuerza o audacia, sino con su empatía y su genuino corazón. El princeso no es débil, es real, y su valor reside en su capacidad de ser vulnerable y permitir que su pareja lo ame y lo proteja.
Conclusión
La popularidad de este tipo de historias demuestra un cambio en lo que las audiencias buscan en el romance. La broma de que estas chicas "se los quieren comer" es una manera ingeniosa de reconocer que la pasión en estas historias no es un cliché vacío. Es una fuerza impulsora que celebra la asertividad femenina y el poder de un amor que es honesto, que acepta las inseguridades y que está dispuesto a subvertir las expectativas para crear una conexión más profunda y significativa.



